March 3rd, 2009 (10:28 pm)
Escribi esto desde:
El Zulo
Ahora mismo estoy: lleno de sueños
Escuchando:: Buscando Visa para un Sueño - Juan Luis Guerra y 4.40
Aaaah, chupar Continuidad de nuevo. Como en LOST, darle aun par de botones cada media hora, más o menos. Es un aburrimiento, pero alguien tiene que hacerlo.
Me da tiempo para jugar al Rol por Web y chatear a ratillos.
En breve, mudanza espiritual, física y sobretodo, mental.
Tierras más fértiles.

El Puente de Brooklyn. Nos llevaron a comer un helado a Brooklin, al anochecer. La cámara se quedó sin batería, y una tormenta eléctrica recortaba el cielo tras Manhattan. Es un momento que se quedará ahí, en al memoria, como ver el Empire State en medio de las nubes, rodeado de rayos, con sus focos iluminando el vientre de la tormenta.
No, no saqué fotos de todo. Lo mejor se quedará conmigo.
Tengo trabajos. Trabajos interesantes, trabajos curiosos, trabajos... trabajos. Las cosas se alinean, como siempre que me centro: Hoy me han dicho que quizás pueda trabajar en la misma empresa en la nueva isla, cosa que para mi sería magnífico. Entre eso y otras cosas, podría salir adelante como es debido, por fin.
Tengo que escribir mucho, por encargo, antes de que alguien decida que mejor quitarme la responsabilidad de hacerlo. Se acabó la procrastinación, señores. Hay que poner orden en todo esto, quitar las telarañas, volver a soñar.
Soñé con la bilbioteca de Laspalmápolis. Es un maldito laberinto, es gigantesca, llena de salas, librerías, sofás, gente. Casi como una mezcla entre palaco Zarista y Club de Caballeros inglés. Lo malo es que sé como entrar por las puertas traseras, pero para salir SIEMPRE tengo que ir por la puerta principal, y como no soy socio ni nada, me tengo que inventar excusa tras excusa.
Esta vez, iba a sacar fotos.
Recuerdo un amplio salón donde se daban clases de Vals. Una señora anciana leyendo poemas a una pequeña pero entregada audiencia. Un pasillo verde lleno de irlandeses y lepprechauns vestidos de verde. Después me enamoré de una bailarina de River Dance y nos besamos en las escalinatas que dan al pequeño embarcadero.
Y yo qué sé. Yo no escribo los guiones, sólo los sueño...